Tragedias griegas
Tragedias griegas Argumento:
Jasón, amante de Medea, se promete en matrimonio a Glauce, hija del rey Creonte de Corinto, ante el espanto de Medea, que ve su lecho deshonrado. Creonte, que habÃa planeado el matrimonio, ante el temor de que Medea, sabia y hábil, se vengue, ordena su destierro inmediato. Pero Medea, fingiéndose sumisa, pide un solo dÃa de plazo para salir al destierro. Ese plazo lo aprovecha para realizar unos presentes a Glauce: una corona de oro y un peplo que causan la muerte por el simple contacto. Glauce muere de forma horrible: No se distinguÃa la expresión de sus ojos ni su bello rostro, la sangre caÃa desde lo alto de su cabeza confundida con el fuego, y las carnes se desprendÃan de sus huesos, como lágrimas de pino, bajo los invisibles dientes del veneno. Tras perpetrar ese horrible asesinato, Medea se siente obligada a matar a sus propios hijos, para evitar que otras manos más crueles les quiten la vida para vengar la muerte de Glauce. Termina la obra con Medea subida en el carro de Helios, con quien ya tenÃa pactada su huida a Atenas, para evitar las iras de la familia de Creonte y de su propio marido Jasón. Desde el carro de Helios, Medea increpa a Jasón: ¡Oh niños, cómo habéis perecido por la locura de vuestro padre! Jasón replica: pero no los destruyó mi mano derecha. Medea responde: No, sino tu ultraje y tu reciente boda.