Tragedias griegas
Tragedias griegas MEDEA.— ¡Oh Zeus! ¡Justicia, hija de Zeus! ¡Luz de Helios! Ahora, amigas, quedaré gloriosamente victoriosa de mis enemigos, y estoy en buen camino. Este hombre, en efecto, se me ha aparecido como un puerto salvador cuando eran mayores mis penas, [770] y a él ataré el cable de mi nave en cuanto llegue a la ciudad y a la ciudadela de Palas. Pero te diré ya todos mis designios. Escucha palabras que no tienen por objeto deleitar. Con uno de mis servidores, rogaré a Jasón que venga a verme, y le recibiré con palabras halagüeñas, y le diré que me parece bien todo, y que alabo el matrimonio real con que se me traiciona, y que sus resoluciones son útiles y honradas. [780] Le pediré que permanezcan aquà mis hijos, no por abandonar a mi prole en el paÃs de mis enemigos para que se los ultraje, sino a fin de matar con astucia a la hija del rey. Los enviaré, para que no se los eche de esta tierra, llevando en sus manos presentes a la esposa: un ligero peplo y una corona de oro. Y cuando la joven haya ornado con ello su cuerpo, morirá miserablemente, con todos los que la toquen, de tanto como habré impregnado de venenos esos presentes. [790] Pero me interrumpo aquà para gemir al pensar en la acción que voy a llevar a cabo; porque mataré a mis hijos, y nadie me los arrebatará. Luego, tras de aniquilar a toda la familia de Jasón, abandonaré esta tierra, expiando con el destierro el asesinato de mis carÃsimos hijos, pues habré osado cometer el más impÃo de los crÃmenes. Pero no puedo soportar el servir de escarnio a mis enemigos. ¡Sea! ¿Qué gano con vivir? No tengo patria, ni morada, ni refugio contra mis males. [800] He faltado cuando abandoné las moradas paternas, dejándome persuadir por las palabras de un heleno, que será castigado con ayuda de un Dios. Porque nunca verá ya él vivos a los hijos que de mà tuvo; y la recién casada no se los dará, porque es preciso que perezca miserablemente con mis venenos. ¡No me juzgue nadie cobarde, débil e insensible! Soy terrible para mis enemigos, y benévola para mis amigos. [810] Los que asà son tienen una vida gloriosa.