Tragedias griegas
Tragedias griegas Los Heráclidas (Ηρακλείδαι) es una tragedia de las llamadas patrióticas, escrita por Eurípides. Con ella, trata de predisponer a Atenas contra Esparta valiéndose del mito. Suele datarse la tragedia entre los años 430 y 426 a. C.
En la obra, los atenienses trataron muy bien a los espartanos, que se tenían por hijos de Heracles y que posteriormente dieron mal pago con la guerra entre Esparta y Atenas.
Los hijos de Heracles (primeros de los Heráclidas), capitaneados por Yolao y Alcmena, huyen a Atenas, pues el rey Euristeo ha ordenado que sean expulsados de su tierra. Se refugian como suplicantes de los dioses y Demofonte, rey de la ciudad, les procura refugio.
Aparece el heraldo de Euristeo, que intenta llevarse a los Heráclidas por la fuerza. Al no serle posible amenaza con la guerra. Demofonte sabe de un oráculo según el cual recibiría la victoria si sacrificaba en honor a Deméter a la muchacha más noble, para lo cual ha de matar a su hija o alguna otra de la ciudad.
Macaria, hija de Heracles, al tener conocimiento de la profecía, se ofrece voluntaria para morir, pues prefiere este destino al de verse deshonrada o esclava.
Tras sacrificarla, se apresuran a la batalla, habiendo llegado ya el ejército de Euristeo. Yolao, ya muy anciano, con ayuda de un servidor se apresta a la batalla igualmente.