Tragedias griegas
Tragedias griegas EL CORO.—
Estrofa IV: ¡Oh desventurado anciano! después de ver y de sufrir semejantes males, ¿qué vida llevarás en lo sucesivo?
PELEO.—
Antistrofa II: Privado de hijos, abandonado, sin hallar término a mis males, pasaré penalidades hasta la muerte.
EL CORO.—
Antistrofa III: ¡En vano te depararon los Dioses bodas divinas!
PELEO.— ¡Cuanto constituÃa mi orgullo [1220] se ha desvanecido en el aire!
EL CORO.—
Antistrofa IV: ¡Vagas solo por la morada desierta!
PELEO.— ¡Mi ciudad ya no supone nada para mÃ! ¡Yazga en tierra mi cetro impotente! ¡Y tú, hija de Nereo, que habitas en los antros profundos[319], me verás perdido y prosternado!
EL CORO.— ¡Ay, ay! Pero ¿qué conmoción es ésta? ¿Qué Dios se acerca? ¡Ved, mirad, jóvenes! ¿Qué Dios atraviesa el Eter blanco [1230] y entra en las llanuras de Ftia, fecundas en caballos?