Tragedias griegas
Tragedias griegas —¡Oh matrimonio, matrimonio que has aniquilado este palacio y mi ciudad! ¡Ah, ah! ¡Oh hijo! El mal nombre de tu esposa, de HermÃone, un Hades[316] para ti, hijo, [1190] jamás debió haber caÃdo sobre mi linaje en busca de hijos y hogar, sino haber perecido antes por obra de un rayo. Jamás debiste haber inculpado a Febo por su habilidad con el arco por la muerte, de origen divino, de tu padre, tú, un mortal, contra un dios[317]"
EL CORO.—
Estrofa I: ¡Ay, ay! Empecemos por lamentarnos lúgubremente con quejas fúnebres por nuestro amo muerto.
PELEO.—
Antistrofa I: [1200] ¡Ay, ay! ¡Soy un desventurado anciano, y os respondo con mis lágrimas!
EL CORO.
Estrofa II: ¡Es fatalidad de un Dios! Un Dios ha deseado esta desgracia.
PELEO.— ¡Oh querido, has dejado desierta la morada y privado de hijos a tu viejo padre!
EL CORO.
Estrofa III: ¡DebÃas morir, morir, oh anciano, con tus hijos!
PELEO.— ¡Mesaré mis cabellos, [1210] lastimaré mi cabeza a manotazos! ¡Oh ciudad, Febo me ha privado de mis dos hijos[318]!