Tragedias griegas

Tragedias griegas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

POLIMÉSTOR.— ¡Ah, ah, ah! ¡oh raza tracia, [1090] poseída de Ares, armada, que lleva lanza, que tiene caballos hermosos! ¡Oh acayanos! ¡Oh Atreidas! ¡Lanzo gritos terribles! ¡Oh! ¡por los Dioses, venid, acudid! ¿Me oye alguien? ¿No vendrá nadie en mi ayuda? ¡Unas mujeres, unas esclavas me han matado! He sufrido cosas horribles. ¡Ay, qué desdicha la mía! ¿A qué lado volverme? ¿Adónde ir? [1100] ¿Volando para arriba [por el éter[364]] hacia la techumbre celeste que se cierra en lo alto, donde Orion o Sirio lanzan de sus ojos rayos nos ardientes de fuego, o me lanzaré, infeliz de mí, por el sombrío paso que lleva hacia Hades?

EL CORO.— Es perdonable renunciar a la vida cuando se es presa de males que no pueden soportarse.

AGAMENÓN.— He oído un grito y acudo, porque Eco, la hija resonante [1110] de la roca de las montañas, ha repercutido con ruido entre el ejército. Si no supiéramos que las torres de los frigios han caído derribadas por la lanza de los helenos, ese ruido nos hubiera infundido un terror grande.

POLIMÉSTOR.— ¡Oh carísimo Agamenón, porque he reconocido tu voz, mira lo que sufro!

AGAMENÓN.— ¡Ah! ¡Oh desdichado Poliméstor! ¿quién te ha perdido? ¿Quién ha ensangrentado tas párpados y te ha dejado ciego? ¿Quién ha matado a estos niños? En verdad que, quienquiera que sea, debía estar muy irritado contigo y con tus hijos.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker