Tragedias griegas
Tragedias griegas AGAMENÓN.— ¡Idos! Arrojadle cuanto antes a cualquier isla desierta, por tener tanta audacia de lengua. Tú, Hécuba, ¡oh desdichada! ve a enterrar a tus dos muertos. Vosotras, troyanas, tenéis que volver a las tiendas de vuestros amos, porque ya noto que corren vientos favorables para nuestro regreso a nuestras moradas. [1290] ¡Ojalá naveguemos felizmente en pos de la patria, y libres de nuestras fatigas, encontremos prósperas nuestras moradas!
EL CORO.— Amigas, id a los puertos y a las tiendas para dedicaros a los trabajos de la servidumbre, porque tenemos que someternos a tan dura necesidad.