Tragedias griegas
Tragedias griegas AntÃstrofa: ¡Cruel, oh desdichado, tú que sacrificas a huéspedes venidos como suplicantes al refugio de tu morada, 370 dándote un banquete con sus carnes cocidas, despedazándolas con tus dientes malvados y masticándolas calientes, recién levantadas de las brasas![399].
ULISES.— ¡Oh Zeus! ¿Qué puedo decir, después de 375 haber visto un espectáculo terrible e increÃble dentro de la cueva, semejante a una fábula y no a obra humana?
CORIFEO.— ¿Qué sucede, Ulises? ¿Se ha dado un banquete con tus queridos compañeros el CÃclope, el ser más impÃo?
ULISES.— SÃ, con dos, después de haber observado y sopesado con sus manos a los que tenÃan una carne [380] mejor y más lustrosa.
CORIFEO.— ¿Cómo, desdichado, os ha sucedido esta desgracia?