Tragedias griegas
Tragedias griegas Pronuncian el prólogo los dioses, los héroes del drama o algún personaje importante. Sólo en tres ocasiones sigue inmediatamente la párodos (canto de entrada del Coro en la orkhéstra). Algún estudioso ha advertido cierta evolución en la función dramática del prólogo, que sirve en un principio para comunicar el desenlace de manera más o menos formal, mientras que, posteriormente, el poeta evita dar demasiados detalles para aumentar el interés del espectador, y, por fin, en una tercera fase, intenta engañar al público, que espera que el desenlace sea otro del que realmente acontece. Así ocurre en las Bacantes, cuando Dioniso amenaza con una guerra armada que luego no tiene lugar. El prólogo resulta monótono, por lo general, y no es raro que el personaje que lo interpreta no vuelva a aparecer en escena. En los dramas tardíos advertimos la tendencia a introducir en el prólogo elementos bucólicos. Piénsese en la teikhoscopía (observación desde la muralla) de las Fenicias o en Orestes enfermo en la obra del mismo nombre.