Tragedias griegas
Tragedias griegas Una vez esbozados someramente los problemas generales relativos a las fuentes biográficas de los autores griegos, conviene detenerse unos instantes en las noticias que nos informan sobre la vida de Eurípides y analizarlas en relación con su mayor o menor fiabilidad. Datos concretos referentes a fechas y obras del autor hallamos en el testimonio que se conoce con el nombre de Mármol Parió. Se trata de una estela de mármol descubierta en Paros en el siglo XVII y que contiene una serie de informaciones precisas sobre los acontecimientos histórico-culturales desde Cécrope, el legendario primer rey de Atenas, hasta el arcontado de Diogneto (264/263 a. C.). Este singular documento fecha el nacimiento de Eurípides el año 484 a. C., no tan lejos, como puede verse, de la batalla de Salamina (480 a. C).
Otra contribución de importancia apreciable hallamos en los abundantes escolios, comentarios que aparecen al margen de las obras de Eurípides, debidos especialmente a la labor de los eruditos alejandrinos que culmina en el siglo II a. C.
A pesar de lo deslavazado de su composición y del desconocimiento de su autor, merece destacarse la Vida y linaje de Eurípides, que posee el interés primordial de apoyarse en una serie de fuentes antiguas de garantía indudable, como la famosa Vida de Sátiro, escritor peripatético del siglo II a. C.