Tragedias griegas
Tragedias griegas CORO.— Pero he aquà a una de las servidoras, que sale llorando de las moradas. ¿De qué nuevo revés de la fortuna voy a enterarme? Gemir cuando sucede alguna desgracia a los amos es digno de perdón. ¿Vive la mujer [140] o ha perecido? Queremos saberlo.
EPISODIO 1.º (141-212): Diálogo de un sirviente con el Coro
LA SERVIDORA.— Puedes decir que está viva y muerta a la vez.
EL CORO.— ¿Cómo es posible estar muerta y viva?
LA SERVIDORA.— Ya inclina la cabeza y entrega el alma.
EL CORO.— ¡Oh desdichada! ¡Tú, tan digno de ella, qué mujer pierdes!
LA SERVIDORA.— No lo sabrá el amo hasta que lo sufra.
EL CORO.— ¿No hay ninguna esperanza de salvar su vida?
LA SERVIDORA.— Le está destinado este dÃa fatal.
EL CORO.— ¿No se prepararán para ella las solemnidades?
LA SERVIDORA.— Dispuestas están las galas con que ha de amortajarla su marido.