Tragedias I
Tragedias I MEDEA. —Déjalo. Inútiles son todas las palabras que cruzamos. (Dirigiéndose a la nodriza). Vamos, márchate 820 y trae aquà a Jasón, pues para todas las misiones de confianza me voy a servir de ti. No digas nada de mis proyectos, si quieres bien a tu señora y eres mujer.
CORO.
Estrofa 1.ª.
Los hijos de Erecteo[56] desde antiguo fueron prósperos e hijos de dioses felices, de una tierra santa y 825 no devastada, nutridos de la sabidurÃa más ilustre, caminando siempre con soltura por el resplandeciente 830 éter, en donde, una vez, dicen que las santas Piérides, las nueve Musas, engendraron a la rubia ArmonÃa[57].
AntÃstrofa 1.ª.
Y cuentan que Cipris, alcanzando las bellas corrientes 835 del Cefiso[58], difunde sobre su tierra las auras dulces y suaves de los vientos y que siempre, ceñidos sus 840 cabellos con una corona perfumada de rosas, envÃa a los 845 Amores como compañeros de la SabidurÃa, colaboradores de toda virtud[59].
Estrofa 2.ª.