Tragedias I
Tragedias I 970 Vamos, hijos, entrad en la rica mansión, suplicad a la nueva esposa de vuestro padre y mi señora, pedidle que no os envÃe al destierro, ofreciéndole los regalos, pues lo más importante de todo es que ella reciba estos dones en sus manos. Id lo más rápido 975 posible y traed a vuestra madre la buena noticia de que ha salido bien lo que ella desea conseguir.
CORO.
Estrofa 1.ª.
Ninguna esperanza me queda ya de que los niños sigan viviendo, ninguna, pues se encaminan ya hacia la muerte. Recibirá la esposa, recibirá la infortunada 980 la calamidad de áureas bandas[64]. Y en derredor de su rubia cabellera se pondrá a Hades[65], como adorno, ella con sus propias manos.
AntÃstrofa 1.ª.
El encanto y el inmortal brillo le inducirán a 985 ponerse el peplo y ceñirse la corona de oro. En los infiernos se adornará con el ajuar nupcial. En tal lazo y destino de muerte caerá la desdichada. No logrará escapar a la fatalidad.
Estrofa 2.ª.
Y tú, oh desgraciado, malvado esposo emparentado 992 con la casa real, sin saberlo llevas la destrucción a la vida de tus hijos y a tu esposa una muerte vergonzosa. 995 ¡Desdichado, cuánto te desvÃas de tu destino![66]