Tragedias I
Tragedias I —No lo sé, hermano queridÃsimo. Estamos perdidos.
1275 CORIFEO. —¿Debo entrar en la casa? Creo que hay que salvar a los niños de la muerte.
NIÑOS. —(Desde dentro).
—SÃ, por los dioses, salvadnos. Es el momento.
—¡Cuán cerca estamos ya del filo de la espada!
CORIFEO. —¡Desdichada! ¡Es que eres como una roca 1280 o un hierro, para haberte atrevido a matar con tu mano asesina el fruto de los hijos que engendraste!
CORO.
AntÃstrofa 2.ª.
De una sola, de una sola de las mujeres de antes tengo noticia que dirigiera su mano contra sus propios hijos: Ino, enloquecida por los dioses, cuando la esposa 1285 de Zeus la expulsó de su casa, para que anduviera errantes[80]. Y ella, la desdichada, se lanzó al mar por el impÃo crimen de sus hijos, precipitándose desde la costa marina, y murió arrastrando a los dos hijos en su muerte. ¿PodrÃa haber sucedido algo más terrible? 1290 ¡Oh lecho de las mujeres, rico en sufrimientos, cuántos males habéis causado ya a los mortales!
Jasón entra apresuradamente en escena.