Tragedias I
Tragedias I Porque en tu honor se cumple sin cesar un culto de muchos sacrificios, y no se olvida el dÃa último de 780 los meses, ni los cantos de los jóvenes ni las canciones de los coros. Sobre la colina ventosa[29] resuenan gritos femeninos entre el repiqueteo, de toda una noche[30], marcado por los pies de las doncellas.
SERVIDOR. —Señora, traigo noticias: para ti, muy 785 breves de oÃr; para mÃ, aquà a tu lado, muy hermosas. Hemos vencido a los enemigos y se han erigido trofeos que contienen la armadura completa de tus enemigos.
ALCMENA. —¡Oh queridÃsimo! Este dÃa ha contribuido 790 a liberarte gracias a esos mensajes. Pero de solo un sufrimiento todavÃa no me liberas. Pues miedo tengo por si no viven aquellos a quienes yo quiero.
SERVIDOR. —Viven, famosos en grado sumo entre el ejército.
ALCMENA. —El anciano Yolao, ¿no es aquel de all�
SERVIDOR. —SÃ, por cierto. Lo ha pasado muy bien gracias a los dioses.
795 ALCMENA. —¿Qué ocurre? ¿Acaso ha entablado algún combate valiente?
SERVIDOR. —Se ha convertido de viejo en joven otra vez.
ALCMENA. —¡Hechos admirables me cuentas! Mas deseo que me des noticia primero del feliz combate de los mÃos.