Tragedias I
Tragedias I Y yo por tu desgracia soportaré entre lágrimas un destino insufrible. ¡Madre desdichada, concebiste sin 1145 provecho! ¡Me indigno contra los dioses! ¡Ay, ay, Gracias uncidas![72] ¿Por qué enviáis fuera de la tierra 1150 paterna y de su casa a este infeliz, inocente como es de esta calamidad?
CORIFEO[73]. —Veo a un compañero de Hipólito que, con la mirada sombrÃa, se precipita veloz en palacio.
MENSAJERO. —¿Dónde podrÃa encontrar a Teseo, rey 1155 de este paÃs, mujeres? Indicádmelo, si lo sabéis. ¿Está dentro de palacio?
CORIFEO. —Ahà lo tienes en persona saliendo de la casa.
MENSAJERO. —Teseo, la noticia que te traigo es digna de preocupación para ti y para los ciudadanos que habitan la ciudad de Atenas y los confines de la tierra de Trozén.
1160 TESEO. —¿Qué ocurre? ¿Alguna nueva desgracia se ha abatido sobre estas dos ciudades vecinas?
MENSAJERO. —Hipólito ya no existe, por asà decirlo. Ve aún la luz, pero su vida está pendiente de un hilo[74].
TESEO. —¿Quién lo mató? ¿Alguien llevado por el 1165 odio, por haber violado a su esposa, como a la de su padre?