Tragedias I
Tragedias I Aquí obtuvo esta casa el hijo de Aquiles, que deja que Peleo sea señor de Farsalia, no queriendo tomar el cetro mientras viva el anciano. Y yo he parido en esta casa un hijo varón, tras unirme con el hijo de 25 Aquiles, mi señor. Antes, aunque acosada por desgracias, sin embargo siempre me impulsaba la esperanza de encontrar, si mi hijo se salvaba, cierta ayuda y protección de los males. Pero una vez que mi amo 30 tomó por esposa a la laconia Hermíone, después de haber rechazado mi lecho de esclava, soy perseguida terriblemente por parte de ella. Dice, en efecto, que con fármacos ocultos la hago estéril y odiosa a su marido, y que personalmente pretendo habitar esta 35 casa en lugar de ella, derribando su matrimonio por la fuerza. En un lecho, que yo, al principio, no acepté de grado, y, ahora, lo tengo abandonado. ¡Que el gran Zeus sepa lo siguiente: que yo no tomé parte en esta unión por mi voluntad! Pero no logro convencerla, 40 y quiere matarme, y su padre Menelao colabora con su hija en eso. Ahora está en la casa, habiendo venido de Esparta para este asunto. Asustada, he venido a refugiarme a este templo de Tetis, cercano al lugar, 45 por si logra impedir que yo muera. Pues Peleo y los descendientes de Peleo lo veneran, como testimonio de las bodas de la Nereida[3]. Y al que es mi único hijo, lo he mandado ocultamente a otra casa, temerosa de que muriera. Pues el que lo engendró no está 50 a mi lado para defenderme y para su hijo nada vale, al estar ausente por la tierra de Delfos, donde a Loxias[4] paga una compensación por su locura, por la justicia que, yendo a Pito[5], exigió a Febo por su padre[6], a quien había matado[7]; a ver si, perdonado de sus anteriores faltas, puede atraerse al dios como propicio para 55 el futuro.