Tragedias I
Tragedias I Estrofa l.ª.
Realmente a grandes penas dio comienzo el día en que el hijo de Maya y Zeus[17] llegó al valle del Ida 275 conduciendo el carro de tres caballos[18] de las divinidades, el de hermoso yugo, equipado para la odiosa disputa de belleza, hacia las moradas del boyero[19], cerca del 280 joven pastor solitario y del corral desierto y con hogar.
Antístrofa l.ª.
Ellas[20], cuando llegaron al valle cubierto de bosque, bañaron sus cuerpos brillantes en las corrientes de los 285 manantiales de la montaña, y marcharon hacia el hijo de Príamo rivalizando con los excesos de sus palabras malévolas, y Cipris venció con palabras engañosas, agradables de oír, pero amarga ruina de la vida para 290 la desgraciada ciudad de los frigios y para la ciudadela de Troya.
Estrofa 2.ª.
¡Ojalá hubiera tirado al malvado por encima de 295 su cabeza[21] la que lo dio a luz, antes que él hubiera habitado en la roca del Ida, cuando, junto al laurel divino, Casandra gritó que lo mataran, gran ultraje de la ciudad del Príamo! ¿A quién no acudió ella? ¿A cuál 300 de los ancianos de la ciudad no suplicó que diera muerte a la criatura?
Antístrofa 2.ª.