Tragedias I
Tragedias I ORESTES. —Cosa mala has dicho: que un hombre tenga dos mujeres.
910 HERMÃONE. —Asà mismo. Y entonces yo me defendÃ.
ORESTES. —¿Acaso maquinaste como una mujer contra otra mujer?
HERMÃONE. —La muerte contra ella y contra su hijo bastardo.
ORESTES. —¿Y los mataste o te lo impidió alguna circunstancia?
HERMÃONE. —El anciano Peleo, que protege a los que son peores.
915 ORESTES. —¿Y tenÃas alguno que participara contigo en este crimen?
HERMÃONE. —Mi padre, que para eso mismo habÃa venido desde Esparta.
ORESTES. —¿Y entonces ha sido vencido por el anciano en fuerza?
HERMÃONE. —SÃ, pero por respeto, y se ha marchado dejándome sola.
ORESTES. —He comprendido. Temes a tu marido por lo hecho.