Tragedias I
Tragedias I En lo referente al estilo, EurÃpides renovó la técnica dramática, a la que incorporó el prólogo como esquema esencial de la obra, a la vez que disminuÃa la relevancia del coro dentro del desarrollo de la acción. Vemos que, si bien fueron muy diferentes, los tres maestros de la tragedia griega se caracterizaron por un rasgo común: todos hicieron reformas en la técnica y el estilo, mejorando lo anterior y permitiendo que el género volara con nuevas alas y alcanzara nuevos objetivos.
Su afán de impresionar al público le llevó por el camino de lo patético: en sus obras predominan las escenas y los temas relacionados con la muerte y la violencia. A pesar de que tan sólo le separaban diez años de edad con Sófocles, los rasgos que de éste le separan son numerosos. En un siglo tan tumultuoso con el IV a. C., una década era suficiente para cambiar gustos, tendencias y virtudes, y más aún a partir de los cambios que fueron consecuencia de la Guerra del Peloponeso. Estas diferencias las pudo apreciar el público y, probablemente, a eso se deba que las obras de EurÃpides no tuvieran tanta aceptación, al menos en un principio.