Tragedias I
Tragedias I CÍCLOPE. —El extranjero, date cuenta de una vez, es el que me perdió, infame él, que, dándome la bebida, me ahogó en el sueño.
CORIFEO. —Terrible es el vino y duro de vencer.
CÍCLOPE. —Por los dioses, ¿han huido o están dentro de la cueva?
CORIFEO. —Están ahí de pie, en silencio, amparados 680 en la roca.
CÍCLOPE. —¿A qué mano?
CORIFEO. —A tu derecha.
CÍCLOPE. —¿Dónde?
CORIFEO. —Junto a la roca misma. ¿Los tienes?
CÍCLOPE. —(Chocando contra la roca). ¡Desgracia tras desgracia! ¡Me he golpeado el cráneo y me lo he partido!
CORIFEO. —Se te están escapando.
CÍCLOPE. —(Andando a tientas, como en toda esta escena). ¿Por aquí? ¿Decías por aquí?
CORIFEO. —No, digo por allí. 685
CÍCLOPE. —¿Por dónde, pues?
CORIFEO. —Da la vuelta. Por aquí a tu izquierda.
CÍCLOPE. —¡Ay de mí, estoy burlado! Me zaherís en mi desgracia.
CORIFEO. —Ya no, él está delante de ti.
CÍCLOPE. —¡Oh canalla! ¿Dónde estás?