Tragedias I
Tragedias I Una sirvienta sale de palacio y el Corifeo se dirige a ella.
CORIFEO. —He aquà que una sirvienta sale de la casa derramando lágrimas. ¿Qué acontecimiento voy a oÃr? Sentir pesar, si algo les ocurre a los señores, es comprensible; mas nos gustarÃa saber si la reina está 140 aún viva o ya no existe.
SIRVIENTE. —Puedes decir que está viva y muerta.
CORIFEO. —¿Y cómo podrÃa una misma persona estar muerta y ver la luz?
SIRVIENTE. —Ya está con la cabeza inclinada y el alma derrama.
CORIFEO. —¡Oh desgraciado, qué mujer va a echar en falta un hombre como tú!
SIRVIENTE. —Antes de que lo sienta en su carne no 145 ha de saberlo.
CORIFEO. —¿Ya no hay esperanza de salvar su vida?
SIRVIENTE. —El dÃa fatal le impone su violencia.
CORIFEO. —¿Cómo no se han hecho los preparativos convenientes?
SIRVIENTE. —Dispuesta está la gala mortuoria con que ha de enterrarla su esposo.