Tragedias I
Tragedias I CORIFEO. —Ten bien seguro que yo, como un amigo 370 con un amigo, compartiré contigo el penoso dolor por ella, pues se lo merece.
ALCESTIS. —Hijos, vosotros mismos habéis escuchado a vuestro padre que dice que nunca esposará a otra mujer que mande sobre vosotros ni me hará este ultraje.
ADMETO. —Lo afirmo ahora y lo llevaré a cabo.
375 ALCESTIS. —Bajo esa condición recibe de mi mano a mis hijos.
ADMETO. —Los recibo, regalo querido de una mano querida.
ALCESTIS. —Ahora sé tú una madre para ellos en mi lugar.
ADMETO. —Es muy necesario que asà sea, sobre todo ahora que van a estar privados de ti.
ALCESTIS. —¡Hijos mÃos, cuando debÃa vivir, me voy bajo tierra!
380 ADMETO. —¡Ay de mÃ! ¿Qué haré solo sin ti?
ALCESTIS. —El tiempo te tranquilizará. El que muere ya no es nada.
ADMETO. —Llévame contigo, por los dioses, llévame abajo[39].
ALCESTIS. —Basta con que yo muera por ti.
ADMETO. —¡Oh destino, de qué esposa me privas!
385 ALCESTIS. —Mi mirada empieza a recibir el peso de la sombra.