Tragedias I
Tragedias I ADMETO. —Estoy perdido si me abandonas, mujer.
ALCESTIS. —Puedes decir que ya no soy nada.
ADMETO. —Levanta el rostro, no abandones a tus hijos.
ALCESTIS. —Contra mi voluntad os digo adiós, hijos mÃos.
ADMETO. —¡MÃralos, mÃralos! 390
ALCESTIS. —Ya no existo.
ADMETO. —¿Qué haces? ¿Nos abandonas?
ALCESTIS. —¡Adiós!
ADMETO. —¡Estoy perdido, infeliz de mÃ!
CORIFEO. —Ha partido, ya no existe la esposa de Admeto.
EUMELO.
Estrofa.
¡Ay de mi suerte! Ya mamá se ha ido bajo tierra; ya no existe, 395 padre mÃo, bajo la luz del sol. Nos ha abandonado dejándonos huérfanos, ¡desdichada! Mira, mira sus párpados y sus manos inermes. (Se arroja sobre el cadáver de Alcestis). ¡Óyeme, escúchame, 400 madre mÃa, te lo ruego! ¡Te llamo, te llamo yo, madre, tu hijo, que cae sobre tus labios!
ADMETO. —Ni nos oye ni nos ve. A mà y a vosotros 405 dos nos ha golpeado una grave desgracia.
EUMELO.
AntÃstrofa.