Tragedias I
Tragedias I Yo, tan joven como soy, padre mÃo, debo hacer la navegación de mi vida solo[40], privado de mi querida madre. ¡Cruel es el destino que he tenido! […] Y tú, 410 hermana, tan pequeña como eres, también lo has compartido […] ¡Oh padre, en vano, en vano contrajiste matrimonio! Ni siquiera alcanzaste con ella el término de la vejez, pues murió antes y, al haber desaparecido tú, madre mÃa, nuestro hogar se ha destruido. 415
CORIFEO. —Admeto, es necesario que soportes estas desgracias, pues no eres ni el primero ni el último de los mortales que ha perdido una excelente esposa. Hazte a la idea de que todos nosotros debemos pagar el tributo de la muerte.