Tragedias I
Tragedias I ADMETO. —Si de mi casa y de la ciudad hubiera expulsado a un huésped que se presenta, ¿me hubieras 555 elogiado más? Es evidente que no, puesto que mi desgracia en nada habrÃa menguado y yo habrÃa quebrantado el deber de hospitalidad y a mis males otro mal habrÃa añadido: que mi casa fuera llamada 560 inhóspita. Yo mismo hallo en éste el mejor huésped, cada vez que me encamino a la sedienta tierra de Argos[51].
CORIFEO. —¿Cómo le has ocultado la desgracia presente, si ha llegado un amigo, como tú mismo dices?
ADMETO. —No habrÃa querido entrar en casa, si 565 hubiera sabido alguna de mis desgracias. Sé que a alguno, al hacer esto, le pareceré loco y no aceptará mi acción, pero mi casa no sabe rechazar ni deshonrar a los huéspedes.
CORO.
Estrofa l.ª.
¡Oh morada de mi señor, siempre liberal y abierta 570 a todos los huéspedes! A ti también Apolo PÃtico, de buena lira, se dignó habitarte. Y soportó ser pastor en 575 dominios, por las sinuosas laderas modulando pastoriles himeneos para tus rebaños.
AntÃstrofa