Tragedias I
Tragedias I Toma a esta mujer que ves aquà y guárdamela, hasta que regrese aquà trayendo los caballos tracios, después de haber matado al rey de los Bistones. Pero si me aconteciese lo que no deseo —¡pueda yo regresar de nuevo!—, te la doy para que viva en tu casa. Con mucho esfuerzo ha llegado a mis manos. La razón 1025 es que he hallado por el camino a algunos que organizaban un certamen público, esfuerzo apropiado para atletas; de allà vengo trayendo a esta mujer como premio de mi victoria. Los vencedores en pruebas de poca monta podÃan llevarse caballos; para los vencedores 1030 en pruebas más importantes, como el pugilato y la lucha, habÃa cabezas de rebaño. Una mujer venÃa a continuación. Hubiera sido vergonzoso que, encontrándome allÃ, hubiera dejado escapar esta ganancia gloriosa. Mas, como te dije, tú debes cuidarte de esta mujer. No es fruto de robo, sino que aquà llegó, 1035 después de haberla conseguido con esfuerzo. Con el tiempo quizá tú también me lo agradecerás.