Tres veces tú
Tres veces tú En otro lado de la ciudad, Babi se encontraba sola en el apartamento que hasta hacía poco compartía con su esposo. La discusión había sido devastadora, y ahora estaba frente al espejo, viendo a una versión de sí misma que no reconocía. Había perdido el control de su vida, y lo sabía.
En un impulso, tomó su teléfono y marcó el número de Step. Cuando él respondió, su voz era ronca, cansada. —¿Babi? —No puedo más, Step. Estoy perdiéndolo todo.
Por un momento, él no supo qué decir. Había querido escuchar esas palabras, pero ahora que las tenía, lo llenaban de una culpa insoportable. —Tienes que pensar en lo que quieres, Babi. En lo que realmente quieres.
Ella dejó escapar un suspiro, tembloroso y cargado de emociones reprimidas. —Lo que quiero… lo que quiero es estar contigo.
Step sintió cómo esas palabras perforaban la niebla de su mente, pero también sabía que no podían simplemente borrar las consecuencias de sus actos. —No sé si eso es suficiente, Babi. No quiero ser el hombre que destruye tu vida.
Ella no respondió de inmediato, y cuando finalmente lo hizo, su voz era apenas un susurro. —Tú ya eres mi vida.