Tres veces tú
Tres veces tú Step volvió a su apartamento esa noche y encontró el lugar vacío. Gin se había ido, dejando solo el eco de sus discusiones y las memorias de una relación que, aunque llena de pasión, había sido insostenible. Miró alrededor, sintiendo la soledad como una fuerza física, pero también supo que era lo correcto.
Días después, Babi regresó a su casa. Su esposo la recibió con una mezcla de alivio y cautela. —¿Volviste? —preguntó, su voz temblando por la emoción contenida. Ella asintió, con lágrimas en los ojos. —Sí, volví.
No fue fácil, pero juntos comenzaron a reconstruir lo que se había roto. Mientras tanto, Step siguió adelante, encontrando una extraña paz en el vacío que ahora llenaba su vida. No tenía a Babi, ni a Gin, pero por primera vez en años, tenía algo más valioso: claridad.
El tiempo pasó, llevándose consigo los restos de esa tormenta emocional. Babi, Gin y Step tomaron caminos separados, pero cada uno guardó en su interior las cicatrices y lecciones de lo vivido. Y aunque el amor los había unido y destrozado, al final, también los había transformado.
El pasado no podía reescribirse, pero el futuro aún estaba por escribirse.
FIN