Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha

Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Tras éste, llegó otro y les dijo todo lo que antes de entrar en la ciudad había dicho a una tropa de caballeros, los cuales allí nombró, con lo cual rieron mucho; pero maravilláronse de que no hubiese persona que les dijese a qué propósito iba armado con adarga y lanza. Estando en esto, quiso la suerte que Sancho se llegase a escuchar lo que allí se decía de su amo; y mirando bien a los caballeros, conoció entre ellos a don Álvaro Tarfe, el cual, aunque había seis días que las justas se habían hecho, él no se había ido, por aguardar una sortija que unos caballeros de la ciudad, de los más principales, y él tenían ordenada para el domingo siguiente.

Soltó Sancho el asno del cabestro en viéndole, y, puesto de rodillas en mitad de la calle, delante de los caballeros, con su caperuza en la mano, llorando amargamente, comenzó a decir:

—¡Ah, señor don Álvaro Tarfe! Por los Evangelios del señor San Lucas, que vuesa merced tenga compasión de mí y de mi señor don Quijote, el cual está en esta cárcel y le quieren sacar a azotar cuando menos, si señor San Antón y vuesa merced no le remedian; porque dicen que ha hecho aquí a la justicia no sé qué sin justicia y desaguisado, y por ello le quieren echar a galeras por treinta o cuarenta años.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker