Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha
Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha »Continuaron su camino los ciegos amantes, con los justos miedos y sobresaltos que imaginarse pueden de quien anda en desgracia de Dios, algunos dÃas, sin parar jamás hasta que llegaron a la gran ciudad de Lisboa, cabeza del ilustre reino de Portugal. AllÃ, pues, hizo don Gregorio una carta falsa de matrimonio; y, alquilando una buena casa, compró sillas, tapices, bufetes, camas y estrado con almohadas para su dama, con el demás ajuar necesario para moblar una honrada casa, comprando juntamente para el servicio della un negro y una negra. Cargó tras esto de galas y joyas para adorno suyo y de su bella doña Luisa.