Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha
Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha »Publicóse el negocio, con escándalo del pueblo; que de ver el toldo de la dama, la bizarrÃa de don Gregorio y la familiaridad con que trataba con el caballero, frecuentando las entradas de casa el uno del otro (que a todo lo allanó el gusto del natural y necesidad del forastero), nació el echar de ver todos tenÃa tienda la forastera de entretenimientos, la cual aumentó la ocasión de la murmuración con el engalanarse, ponerse a la ventana y gustar de ser vista y visitada, todo con consentimiento de don Gregorio, que ya no se le daba nada del medrar a costa de la votada honestidad, pero profanada escandalosamente, de la ciega religiosa. De quien de nuevo comenzaron a picarse otros tres mancebos ricos de la ciudad, admitiendo sus presentes, billetes y recados la dama, sin reparar en comprarlos a costa de su honra.