Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha
Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha »Comenzó a cavar en la consideración de su mal estado tras esto, y Dios a obrar secretamente en su conocimiento, como aquel que la querÃa dejar por ejemplo de penitentes y de lo que con su divina misericordia puede la intercesión de su electÃsima Madre, y, finalmente, de lo que a ella la obligan los devotos de su sanctÃsimo rosario con la frecuentación de tan eficaz y fácil devoción, que se encendió de suerte su espÃritu en amor y temor de Dios, que empezó a deshacerse en lágrimas, apesarada de las ofensas cometidas contra Su Majestad, confusa por no saber cómo ni en quién hallar remedio ni consejo; que tan cargada estaba de desatinos.