Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha
Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha »Con todo, rogó a su madre, después de haber reposado algunos dÃas, le hiciese merced de llegar al convento y verse con la priora, dándole aviso de su vuelta y de cómo habÃa sido con hábito penitente de peregrino, después de haber estado en Roma a pedir absolución a Su Santidad de las mocedades que habÃa cometido en los años que habÃa faltado de su casa, en cuyo conocimiento habÃa venido por sus oraciones, a lo que creÃa, y por haber oÃdo un sermón de las alabanzas del santÃsimo rosario y de las misericordias que por su devoción hacia la Virgen benditÃsima en grandÃsimos pecadores. Rogóla juntamente instase con ella le diese licencia en todo caso para ir a besarle las manos y darle cuenta de los sucesos de su persona, sola aquella vez, pues en hacello o dejarlo de hacer estaba su consuelo y quietud.