Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha
Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha —Tómela con todos los diablos, y váyase poco a poco en eso de ladrón, que sepa que no sufro burlas; y podrÃalo oÃr tal vez algún escriba o fariseo de los muchos y maliciosos que hay en el mundo, y acusándome dello a la justicia, hacerme dar docientos azotes.
Volvieron en esto la cabeza, porque vieron hablar en alta voz a don Quijote, el cual, llegándose bien cerca de la venta, puesto el cuento del lanzón en tierra, comenzó a decir a los que estaban en su puerta desta manera: