Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha
Segundo tomo del ingenioso hidalgo Don Quixote de la Mancha Agradóles a todos el voto de don Ãlvaro, y más el Archipámpano, el cual tomó a su cargo el proveer la cena y prevenir el puesto; sólo rogó a don Carlos le hiciese placer de procurar persuadir a Sancho se quedase en su casa y de traer juntamente a Mari Gutiérrez; que él se encargaba de ampararles y valerles mientras viviesen, porque gustaba mucho él, y su mujer, del natural de Sancho y estaban certificados que no era de menos gusto el de Mari Gutiérrez. Y, por que ninguno de los valedores de don Quijote y su compañÃa quedase sin cargo en orden a procurar su bien, le dio al prÃncipe Perianeo de que procurase con Bárbara aceptase el recogimiento que le querÃa procurar en una casa de mujeres recogidas, pues él también se obligaba a darle la dote y renta necesaria para vivir honradamente en ella.
Encargados, pues, todos y cada uno de por sà de hacer cuanto pudiese en el personaje que se le encomendaba, llegado el plazo señalado para la batalla de Bramidán, se fueron los dichos señores con otros muchos de su propia calidad a la Casa del Campo, do estaban ya otros haciendo estrado a las damas que con la mujer del Archipámpano habÃan ido a tomar puesto. Lleváronse los señores consigo a don Quijote, armado de todas piezas y más de coraje, Y con él a la reina Zenobia y a Sancho, llevando un lacayo de diestro a Rocinante, que con el ocio y buen recado estaba más lucio, y un paje llevaba la lanza.