El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I “Deberíamos también decir algo aquí de los que profesan la Rabulística, llamada por Aristóteles Arte de mentir. Cuando los vemos semejarse a la necesidad, esto es, carecer de leyes; cuando para lograr nombre entre los ignorantes, se les ve echar mano de sutilezas ridículas, sofismas indecentes, sentencias de oráculos, clausulones de estrépito, y las demás artes de la más pestilente charlatanería; cuando abusando con pérfida abominación de las trampas que suministran lo versátil de las fórmulas y de las interpretaciones legales, deduciendo artículos de artículos, nuevas causas de las antiguas, dilatan los pleitos,
oscurecen su conocimiento a los jueces, revuelven y enredan los cabos de la justicia, truecan y alteran las apariencias de los hechos para deslumbrar a los que han de decidir; y todo esto por la vil ganancia, por el interés sórdido, y a veces también por tema y terquedad inicua; cuando se les ve, digo...”
–Ya está –dijo Limahotón–, que eso es mucho hablar y mis orejas no se pagan de la murmuración.