El Periquillo Sarniento. Tomo I

El Periquillo Sarniento. Tomo I

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Como no hay hombre tan malo que no tenga alguna partida buena, yo, en medio de mis extravíos y disipación, conservaba algunas semillas de sensibilidad, aunque embotadas con mi soberbia, y tal cual respetillo y amor a mi religión, por cuyo motivo, y deseando conquistar a mi amo para que se hiciera cristiano, lo llevaba a las fiestas más lucidas que se hacían en algunos templos, cuya magnificencia lo sorprendía, y yo veía con gusto y edificación el gran respeto y devoción con que asistía a ellas, no sólo haciendo o imitando lo que veía hacer a los fieles, sino dando ejemplo de modestia a los irreverentes, porque después que estaba arrodillado todo el tiempo del sacrificio, no alzaba la vista, ni volvía la cabeza, ni charlaba, ni hacía otras acciones indevotas que muchos cristianos hacen en tales lugares, con ultraje del lugar y del divino culto.

Yo advertí que movía los labios como que rezaba, y como sabía que ignoraba nuestras oraciones y no tenía motivo para pensar que creía en nuestra religión, me hacía fuerza, y un

día, por salir de dudas, le pregunté qué decía a Dios cuando oraba en el templo. A lo que me contestó:



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker