El Periquillo Sarniento. Tomo I

El Periquillo Sarniento. Tomo I

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

cierto en que hay premios y castigos perdurables, ni aspiraría a los unos, ni procuraría libertarse de los otros. Llovían sobre Faraón y el Egipto las plagas; los castigos eran frecuentes, y Faraón perseveraba en su ciega obstinación, porque su corazón se había endurecido, como nos dicen las sagradas letras: induratum est cor Faraonis. Por tanto, oyentes míos, si alguno de vosotros ha oído hoy la voz del Señor, no quiera endurecer su corazón; si se siente inspirado por algún auxilio, no debe despreciarlo ni dilatar su conversión para mañana, pues no sabe si despreciando este auxilio ya no habrá otro y se endurecerá su corazón. Hodie si vocem ejus audiertis, nolite obdurare corda vestra, nos dice el santo rey profeta. Hoy, pues, en este mismo instante debemos abrir el corazón si toca a él la gracia del Señor; hoy debemos responder a su voz si nos llama, sin esperar a mañana, porque no sabemos si mañana viviremos, y porque no sea que cuando queramos implorar la misericordia de Dios, Su Majestad nos desconozca como a las vírgenes necias, y siendo inútiles nuestras diligencias se cumpla en nosotros aquel terrible anatema con que el mismo Señor amenaza a los obstinados pecadores. Os llamé, les dice, y no me oísteis; toqué vuestro corazón y no me lo franqueasteis; yo también a la hora de vuestra muerte me reiré y me burlaré de vuestros ruegos.



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker