El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I -Sí, Januario, anda, dinos cómo está eso -dijo la prima.
Mas el demonio de Juan Largo sabía tanto de cometas como de pirotecnia, pero no era muy tonto; y así, sin cortarse, respondió:
-Prima, ese encargo se lo puedes hacer a mi amigo Perico por dos razones, una, porque es muchacho muy hábil, y la dos, porque siendo esta súplica tuya, propia, para hacer lucir una buena explicación cometal, por regla de política debemos obsequiar con estos lucimientos a los huéspedes. Conque, vamos, suplícale al Sarnientito que te lo explique; verán ustedes qué pico de muchacho. Así que él no esté con nosotros yo te explicaré, no digo qué cosa son cometas y por dónde caminan, que es lo que ha apuntado el padrecito, sino que te diré cuántos son todos los luceros, cómo se llama cada uno, por dónde andan, qué hacen, en qué se entretienen, con todas las menudencias que tú quieras saber, satisfecho que tengo de contentar tu curiosidad por prolija que seas, sin que haya miedo que no me creas, pues, como dijo tío Quevedo:
El mentir de las estrellas
es un seguro mentir,
porque ninguno ha de ir
a preguntárselo a ellas.