El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I PECADOR:
NADA EN SU MUERTE.
PASAJERO,
SEAS QUIEN FUERES,
RUEGA A DIOS LE CONCEDA
EL ETERNO DESCANSO
DECIMA
Mira, considera, advierte,
por si vives descuidado,
que aquí yace un extraviado
que al fin logró santa muerte.
No todos tienen tal suerte;
antes debes advertir,
que si es lo común morir
según ha sido la vida,
para no errar la partida
lo seguro es bien vivir.
A todos sus amigos agradaron estas producciones del difunto por su propiedad y sencillez.
El padre Pelayo tomó un carbón del incensario, y en la blanca pared del camposanto escribió, currente cálamo, o de improviso, el siguiente
SONETO
Yace aquí Periquillo, que en su vida
fue malo la mitad, y la otra bueno;
cuando de la virtud estuvo ajeno,
hasta llegó a intentar el ser suicida.