El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I De la misma manera digo: si en esta mi obrita hablo de los malos jueces, de los escribanos criminalistas, de los abogados embrolladores, de los médicos desaplicados, de los padres de familia indolentes, etc., ¿por qué al momento han de saltar contra mà los jueces, escribanos, letrados, médicos y demás, diciendo que hablo mal de ellos o de sus facultades? Esto será una injusticia y una boberÃa, pues al que se queja algo le duele, y en este caso, mejor es no darse por entendido, que acusarse, sin que haya quien le pregunte por el pie de que cojea.
Comencé al principio a mezclar en mi obrita algunas sentencias y versos latinos; y sin embargo de que los doy traducidos a nuestro idioma, he procurado economizarlos en lo restante de mi dicha obra; porque pregunté sobre esto al señor Muratori, y me dijo que los latines son los tropezones de los libros para los que no los entienden.
El método y el estilo que observo en lo que escribo es el mÃo natural y el que menos trabajo me ha costado, satisfecho de que la mejor elocuencia es la que más persuade, y la que se conforma más naturalmente con la clase de la obra que se trabaja.