El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I Entramos a la época más desarreglada de mi vida. Todos mis extravíos referidos hasta aquí son frutas y pan pintado respecto a los delitos que se siguen. Ciertamente me horrorizo yo
mismo y la pluma se me cae de la mano al escribir mis escandalosos procederes, y al acordarme de los riesgos y lances terribles que a cada momento amenazaban mi honra, mi vida y mi alma; porque es evidente que el hombre mientras es más vicioso está más expuesto a mayores peligros. Ya se sabe que vuestra vida es un tejido continuo de sustos, miserias, riesgos y zozobras que por todas partes nos amagan; pero el hombre de bien con su conducta arreglada se libra de muchos de ellos, y se hace feliz en cuanto cabe en esta vida miserable; cuando por el contrario el hombre vicioso y abandonado no sólo no se libra de los males que naturalmente nos acometen, sino que con su misma relajación se mete en nuevos empeños, y llama sobre sí una espantosa multitud de peligros y lacerías, que ni remotamente los experimentara si viviera como debía vivir; y de éste fácil principio se comprende por qué los más viciosos son los más llenos de aventuras, y acaso los que lo pasan peor aún en esta vida. Yo fui uno de ellos.