El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I ¿Cuánto mejor no fuera sustituir a esta fórmula imprudente de dar pésames otra opuesta, en la que o se trataran asuntos festivos o indiferentes, o más bien se redujera sólo esta etiqueta a ofrecer con sinceridad sus haberes y proporciones a la voluntad de los dolientes, en caso de haberlos menester? Pues, pero en verdad, no con faramalla, y cuando los dichos dolientes estuvieren satisfechos de esta verdad, seguramente quedarían más bien consolados que con todos los panegíricos que hoy dedican los pesamenteros a sus muertos.
Pero, volviendo a éstos, digo: que pobre del que se muere si no ha procurado en vida facilitarse el camino de su salvación, ateniéndose a los hijos, a los amigos y albaceas.