El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I JUGADOR. HACE UNA SERIA CRÍTICA DEL JUEGO, Y LE SUCEDE UNA AVENTURA PELIGROSA QUE POR POCO NO LA CUENTA
Contando las horas y los cantos del gallo estuve toda la noche sin poder dormir un rato, y deseando la venida de la aurora para salir de aquella mazmorra, hasta que quiso Dios que amaneció, y fueron levantándose aquellos bribones encuerados.
Sus primeras palabras fueron desvergüenzas, y sus primeras solicitudes se dirigieron a hacer la mañana. Luego que los oí, los tuve por locos, y le dije a Januario:
-Estos hombres no pueden menos de estar sin gota de juicio, porque todos ellos quieren hacer la mañana. ¡Qué locura tan graciosa! ¿Pues qué, piensan que no está hecha? ¿O se creen ellos capaces de una cosa que es privativa de Dios?
Se rió Januario de gana, y me dijo: