El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I -Reserve usted esos elogios –me dijo don Antonio- para quien los sepa merecer. Yo no he hecho con usted más que lo que quisiera hicieran conmigo, si me hallara en su situación; y así, sólo he cumplido en esta parte con las obligaciones que me imponen la religión y la Naturaleza; y ya ve usted que el que hace lo que debe no es acreedor ni a elogios ni a reconocimiento.