El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I -Y usted ¿qué quiso decir en esto que ha escrito?
-Yo, padre -respondió mi maestro tartamudeando-, lo que quise decir, es: que María Santísima fue concebida en gracia original, porque fue la hija querida de Dios Padre.
-Pues amigo –repuso el clérigo, usted eso querría decir; mas aquí lo que se lee es un disparate escandaloso; pero pues sólo es efecto de su mala ortografía, tome usted el palo del tintero o todos sus algodones juntos, y borre ahora mismo y antes que me vaya este verso perversamente escrito, y si no sabe usar de los caracteres ortográficos, no los pinte jamás, pues menos malo será que sus cartas y todo lo que escriba lo fíe a la discreción de los
lectores, sin gota de puntuación, que no que, por hacer lo que no sabe, escriba injurias o blasfemias como la presente.
El pobre de mi maestro, todo corrido y lleno de vergüenza, borró el verso fatal, delante del padre y de nosotros. Luego que concluyó su tácita retracción, prosiguió el eclesiástico: