El Periquillo Sarniento. Tomo I

El Periquillo Sarniento. Tomo I

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

-Pues, hijo de mi alma; Pedro Sarmiento, hermano de mi corazón -le dije a Andrés levantándome del asiento-, tú eres mi hermano, tatita, si tú eres mi hermano; somos mellizos o cuates; dame un abrazo. Desde hoy te debo amar y te amo más que antes, porque miro en ti el retrato de mi modo de pensar; pero tan parecido, que se equivoca con el prototipo, si ya no es que nos identificamos tú y yo.

-¿Por qué son tantos abrazos, señor Pedrito? -preguntaba Andrés muy azorado-. ¿Por qué me dice usted tantas cosas que yo no entiendo?

-Hermano Andrés -le respondí-, porque tú piensas lo mismo que yo, y eres tan flojo como el hijo de mi madre. A ti no te acomodan los oficios por las penalidades que traen anexas, ni te gusta servir porque regañan los amos; pero sí te gusta comer, beber, pasear y tener dinero con poco o ningún trabajo. Pues, tatita, lo mismo pasa por mí; de modo que, como dice el refrán, Dios los cría y ellos se juntan. Ya verás si tengo razón demasiada para quererte.

-Eso es decir -repuso Andrés- que usted es un flojo y yo también.

-Adivinaste; muchacho -le contesté-, adivinaste. ¿Ves cómo en todo mereces que yo te quiera y te reconozca por mi hermano?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker