El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I El dicho médico me conocÃa muy bien, como que todas las noches iba a la botica, se habÃa enamorado de mi letra y genio (porque cuando yo querÃa era capaz de engañar al demonio), y no faltó ocasión en que me dijera: -Hijo, cuando te salgas de aquÃ, avÃsame, que en casa no te faltará qué comer ni qué vestir.
QuerÃa el viejo poner botica y pensaba tener en mà un oficial instruido y barato.
Yo le di las gracias por su favor, prometiéndole admitirlo siempre que me descompusiera con el amo, pues por entonces no tenÃa motivo de dejarlo.