El Periquillo Sarniento. Tomo I
El Periquillo Sarniento. Tomo I -¡Qué estulticia! -exclamó el doctor-; la verecundia es optime bona (muy buena) cuando la origina crimen de cogitato, mas no cuando se comete involuntarie, pues si en aquel hic et nunc (esto es, en aquel acto) supiera el individuo que hacía mal, absque dubio (sin duda) se abstendría de cometerlo. En fin, hijo carísimo, ¿tú quieres quedarte en mi servicio y ser mi consodal in perpetuum (para siempre)?
-Sí, señor -le respondí.
-Pues bien. En esta domo (casa) tendrás in primis (desde luego o en primer lugar) el panem nostrum quotidianum (el pan de cada día); aliunde (a más de esto), lo potable necesario; tertio, la cama sic vel sic (según se proporcione); quarto, los tegumentos exteriores heterogéneos de tu materia física; quinto, asegurada la parte de la higiene que apetecer puedes, pues aquí se tiene mucho cuidado con la dieta y con la observancia de las seis cosas naturales y de las seis no naturales prescritas por los hombres más luminosos de la facultad médica: sexto, beberás la ciencia de Apolo ex ore meo, ex visu tuo y ex bibliotheca nostra